Política

Fui extorsionado por el gobierno de Alejandro Ochoa; acusa empresario

Querétaro, Qro., 7 de enero de 2019.- José Berumen Segura denunció que el gobierno municipal de Colón, encabezado por el alcalde, Alejandro Ochoa Valencia, debe a su empresa “Aquatech. Servicio automotriz” por lo menos 391 mil 449 pesos, argumentando falta de presupuesto y “tranzas” dentro de la administración para no pagar, por lo que el empresario emprenderá acciones legales.

A decir de Berumen Segura, la deuda original ascendía a los 512 mil pesos, sin embargo, el Municipio de Colón, a través de la ahora exsecretaria de Administración, Georgina Alvarado, exigió a la empresa aplicar un 15 por ciento de descuento en la deuda, ya que de lo contrario no pagaría; posteriormente, un nuevo secretario de administración -Bernardo Ríos- sólo reconoció servicios de la empresa por alrededor de 40 mil pesos.

Dicha deuda es resultado de un acumulado de varios servicios realizados a las unidades del Municipio de Colón por esta empresa desde 2017; una vez concluida la pasada administración, encabezada también por Ochoa Valencia, inició un proceso de cobranza, respaldado en facturas recibidas y selladas por el Municipio de Colón, añadió el empresario en entrevista para ADN INFORMATIVO.

No obstante, Georgina Alvarado -sucesora de José Luis Narvaez en la nueva administración- argumentó no tener conocimiento de los servicios dados por la empresa y “metía duda de que si se había hecho el servicio o nada más queríamos cobrar por cobrar”, dijo el empresario, por lo que se realizó una mesa de trabajo en la que acudió el jefe de taller del Municipio, quien constató los servicios contratados.

Una vez reconocidos los servicios, la exsecretaria fue a las instalaciones de la empresa para platicar del asunto, sin embargo, “más allá de negociar yo lo vi como extorsión”, pues comentó que si no se le daba un descuento en las facturas no iba a pagar, y exigía la entrega de unas unidades que la empresa resguardaba como garantía, afirmó José Berumen.

Con esta condicionante se hizo la refacturación y se entregaron las unidades, no sin una condición más por parte del empresario, la cual consistió en que la exsecretaria debía firmar cada una de las nuevas facturas con el compromiso de que las pagaría el 15 de noviembre, asunto que procedió, relató Berumen Segura.

Sin embargo, llegada esa fecha, la deuda no fue liquidada, por lo que el empresario acudió nuevamente a la presidencia municipal de Colón a aclarar el caso, habiendo ya un nuevo secretario de Administración, quien no reconoció la deuda porque no había requisiciones internas de servicios ni órdenes de compra registradas.

Al respecto, el empresario apuntó que de todos los servicios que prestó al Municipio de Colón, no le generaron una orden de compra y aun así le pagaban servicios, apuntando que “ahí se ven los malos manejos y la mala administración del Municipio y viene desde la anterior administración del mismo Alejandro Ochoa, se me hace una sarta de mafiosos”.

Asimismo, el secretario refirió que el jefe de taller estaba haciendo “tranzas” al meter facturas de servicios que nunca se dieron y que los estaban cobrando proveedores sin hacer el servicio, insinuando, al igual que el alcalde, que el empresario se había prestado a esa situación, aun cuando fue recomendado por el propio Alejandro Ochoa.

“Si el alcalde me recomendó en su momento para yo venderle servicio al Municipio, porqué me voy a prestar a corrupción con su gente si yo ya tenía el servicio ganado. No tengo que estarle dando dinero a nadie para que me manden carros si fue una instrucción del alcalde en su momento”, argumentó José Berumen.

“Creo que estas gentes así se manejan y no se me hace lógico y ético para el empresariado que las entidades de gobierno jueguen con nuestro dinero. Yo sentí una coacción, porque en primera si no les doy descuento no me pagan, de por sí me mermaron en casi 80 mil pesos lo que me deben y de todas maneras no me quieren pagar”, manifestó.

“No se vale que termina una administración con deudas a proveedores y se laven las manos y digan: no te voy a pagar porque no quiero o porque internamente no hice bien mi trabajo; el problema es que no hicieron bien su trabajo para hacer requisiciones de servicios y nosotros como proveedores somos los que pagamos los platos rotos”, agregó.

Es por ello, que el empresario interpondrá una demanda mercantil, así como denuncias penales por fraude y extorsión.

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Hilda Navarro/ADN Informativo